El paradigma conductual surgió a principios del siglo XX y se centra en la modificación de la conducta a través de estímulos y refuerzos. Ve al profesor como una máquina que enseña conductas aprendidas y evalúa el producto mediante resultados medibles. El aprendizaje se basa en los modelos de condicionamiento clásico y operante donde los estímulos generan respuestas predecibles. El currículo es cerrado y la enseñanza se reduce a objetivos conductuales.