El documento describe las recomendaciones de soporte vital básico del año 2005 de la American Heart Association y el European Resuscitation Council. Se enfatiza la importancia de realizar compresiones torácicas efectivas a un ritmo de 100 por minuto, con una relación de compresión-ventilación de 30:2 para todos los reanimadores. También se recomienda la desfibrilación precoz y la continuidad de las compresiones torácicas después de una descarga eléctrica.