El documento explica que la presión en los líquidos depende directamente de la densidad del líquido y de la profundidad o altura a la que se encuentra sumergido el objeto. Los líquidos son incompresibles, mientras que los gases son compresibles y la presión aumenta cuanto mayor es el número de moléculas chocando contra las paredes del recipiente. Se presentan ejemplos para calcular la presión en diferentes líquidos y profundidades.