El procedimiento administrativo de ejecución es el mecanismo jurídico que permite a Hacienda hacer efectivos los créditos fiscales adeudados por los contribuyentes. Consta de dos etapas: 1) requerimiento de pago y 2) embargo de bienes si no se paga. Si el contribuyente no está de acuerdo, puede pagar, permitir el embargo, o impugnar el crédito fiscal. Una estrategia de defensa fiscal puede revocar o anular el crédito o extender el pago, evitando riesgos para el contribuyente.