La punción capilar es un pequeño extracto de sangre obtenido punzando la piel para fines diagnósticos. Se puede realizar en el lóbulo de la oreja, yema del dedo o talón del pie. Se utiliza para exámenes como hemoglobina, hematocrito, control de diabetes y frotis periféricos. El procedimiento implica limpiar la zona, realizar la punción con una lanceta y presionar para extraer la muestra requerida.