Las fracciones representan una cantidad dividida entre otra y se utilizan comúnmente en la vida diaria, como al medir alimentos. Están compuestas por un numerador, que indica las partes tomadas, y un denominador, que muestra las partes en que se divide un entero. Existen fracciones propias, menores que uno, y fracciones impropias, que son mayores que uno.