La ley de prestaciones alimentarias en Perú permite que los empleadores otorguen bonos de alimentos a los trabajadores sin que esto se considere un sobrecosto laboral, beneficiando tanto a empresas como trabajadores. Los bonos mejoran el poder adquisitivo de los trabajadores y su calidad de vida, y también atraen y retienen talento para las empresas al aumentar la motivación de los empleados.