El documento presenta una estrategia transformadora dirigida a posicionar a Colombia como un destino de clase mundial y mejorar su economía mediante la internacionalización y transformación productiva de ocho sectores clave. Se plantean objetivos ambiciosos, como duplicar las exportaciones e incrementar la inversión extranjera directa, además de fomentar el emprendimiento y la mejora del clima de negocios. Para 2032, se espera que estos sectores generen diez veces sus ingresos de 2008 y normalmente se amplíen las oportunidades turísticas y de inversión en el país.