El documento define el cliente interno como cualquier persona u área dentro de una organización que depende de otra para realizar su trabajo. Explica que el enfoque en el cliente interno, propuesto por Karl Albrecht, invierte la pirámide organizacional poniendo al cliente externo en la cima y empoderando a los empleados de primer nivel. También destaca la importancia de la concientización, comunicación, empoderamiento y trabajo en equipo para mejorar el servicio al cliente interno y, en última instancia, al cliente externo.