La educación emocional es un proceso educativo continuo que busca desarrollar las competencias emocionales para aumentar el bienestar personal y social. La sesión incluye tres fases: 1) reconocer las emociones, 2) controlar las emociones a través del autocontrol emocional, y 3) enseñar educación emocional desde una edad temprana mediante actividades prácticas como leer cuentos y jugar con dados y varitas mágicas.