El síndrome de Turner es una enfermedad genética causada por la presencia de un solo cromosoma X. Fue descubierto por el endocrinólogo Henry Turner en 1938 y se caracteriza por la falta de desarrollo de los caracteres sexuales y la infertilidad. Las niñas con este síndrome suelen ser de baja estatura y reciben tratamiento con hormona de crecimiento. Además, se les administran estrógenos para promover el desarrollo sexual secundario.