El control estadístico de procesos nació en los años 20 para reducir la variabilidad natural en los procesos industriales y mantener las características de los productos dentro de límites aceptables. Monitorea el centro y variación del proceso a través de gráficos para distinguir variaciones normales de eventos importantes y mejorar la calidad y conocimiento del proceso. Conceptos clave incluyen mejora continua a través del control del proceso para prevenir defectos debido a la variabilidad inherente en todo proceso.