La teoría emergente fue desarrollada por Glasser y Strauss en la década de 1960 con el propósito de proveer herramientas de análisis a los investigadores sociales y generar teoría relevante. Se define como una teoría derivada de datos sistemáticamente recopilados y analizados a lo largo del proceso de investigación, con el objetivo de descubrir y desarrollar teorías emergentes que expliquen los fenómenos estudiados.