El paradigma sociocrítico surge como respuesta a las tradiciones positivistas e interpretativas, admitiendo una ciencia social que no sea puramente empírica ni interpretativa. Introduce la ideología y autorreflexión crítica en el proceso de conocimiento, teniendo como finalidad transformar las estructuras sociales y responder problemas generados por ellas. Concibe la realidad como compartida, holística, construida, dinámica y divergente, buscando conocerla como praxis para transformarla.