TONADA DE MANUEL RODRÍGUEZ
Señora dicen que donde,
mi madre dicen, dijeron,
el agua y el viento dicen
que vieron al guerrillero.
Señora dicen que donde,
mi madre dicen, dijeron,
el agua y el viento dicen
que vieron al guerrillero.
Puede ser un obispo
puede y no puede
puede ser sólo el viento
sobre la nieve
sobre la nieve, sí,
madre no mires,
que viene galopando
Manuel Rodríguez.
Ya viene el guerrillero
por el estero.
Saliendo de Melipilla
corriendo por Talagante
cruzando por San Fernando
amaneciendo en Pomaíre.
Saliendo de Melipilla
corriendo por Talagante
cruzando por San Fernando
amaneciendo en Pomaíre.
Pasando por Rancagua
por San Rosendo,
por Cauquenes, por Chena,
por Nacimiento
por Nacimiento, sí,
desde Chiñigue,
por todas partes viene
Manuel Rodríguez,
pásale este clavel
vamos con él.
Que se apaguen las guitarras
que la Patria está de duelo.
Nuestra tierra se obscurece.
Mataron al guerrillero.
Que se apaguen las guitarras
que la Patria está de duelo.
Nuestra tierra se obscurece.
Mataron al guerrillero.
En Til til lo mataron
los asesinos,
su espalda está sangrando
sobre el camino
sobre el camino, sí...
Quién lo diría,
el que era nuestra sangre
nuestra alegría.
La tierra está llorando.
Vamos callando.
La tierra está llorando.
Vamos callando.
Pablo Neruda
El guerrillero de la libertad
Manuel Rodríguez
Erdoíza (1785-1818)
Manuel Rodríguez es una figura legendaria en
la historia chilena. Hombre acaudalado,
abogado de profesión, diputado, capitán de
ejército y Director Supremo. Pero ninguno de
sus cargos le dio tanta fama como su trabajo
clandestino durante el periodo de la
Reconquista...
Manuel Xavier Rodríguez y Erdoíza es una
figura legendaria en la historia chilena. Hombre
acaudalado, abogado de profesión, diputado,
secretario de guerra, capitán de Ejército y
Director Supremo. Pero ninguno de todos sus
cargos oficiales le dieron tanta fama como su trabajo en la clandestinidad, durante el periodo
de la Reconquista. En múltiples ocasiones cruzó la cordillera de los Andes trayendo y
llevando mensajes secretos de José de San Martín y preparando el terreno en Santiago para
la ofensiva del Ejército Libertador. Llegó a ser el hombre más buscado del reino. Su biografía
está llena de escenas de aventuras en las que aparece burlando a sus perseguidores una y otra
vez, disfrazado de fraile o de huaso, o desnudo en la noche escabulléndose por entre decenas
de soldados talaveras y cruzando a nado el río Mataquito.
No obstante lo anterior, su trabajo para la causa patriótica comenzó mucho antes de la
Reconquista, luchando en las campañas del sur en 1813, exhortando al ejército y aplicando
toda su locuacidad y persuasión en la prédica de los ideales independentistas entre las
clases populares.
Su relación con otros caudillos de la Independencia osciló entre la alianza más estrecha y el
más profundo de los odios. Trabajó codo a codo con José Miguel Carrera, de quien había
sido compañero durante la enseñanza primaria en el colegio Carolino, lo cual no impidió
que Carrera lo enviara a la cárcel varias veces. Con Bernardo O'Higgins, su vínculo fue aún
más complejo; Manuel Rodríguez era para él un personaje muy incomodo y detestado, pero
a la vez, necesario para la causa patriótica.
Manuel Rodríguez murió asesinado en Til-Til, cuando sólo contaba con treinta y tres años
de edad. Su figura, romántica y popular, se convirtió en un mito que ha inspirado tanto a
poetas y compositores chilenos, como a cineastas, constituyendo el tema de la primera
película chilena El húsar de la muerte, de Pedro Sienna.
EL APARECIDOdeVíctor Jara
Abre sendaspor los cerros,
Deja su huella en el viento,
El águila le da el vuelo
Y lo cobija el silencio.
Nuncase quejó delfrío,
Nuncase quejó delsueño,
El pobresiente su paso
Y lo sigue como ciego.
Correlé, correlé, correlá
Por aquí, por allí, por allá,
Correlé, correlé, correlá,
Correléque te van a matar,
Correlé, correlé, correlá.
Su cabeza es rematada
Por cuervoscon garra deoro
Como lo ha crucificado
La furiadel poderoso.
Hijo de la rebeldía
Lo siguen veinte más veinte,
Porqueregala su vida
Ellos le quieren dar muerte.
EL CAUTIVO DE TIL-TIL de Patricio Manns
Por unas pupilas claras
Que entre muchos sables
Viera relucir,
Y esa risa que escondía
No sé qué secretos,
Y era para mí.
Cuando altivo se marchó
Entre gritos de alguacil
Me dolió un presentimiento*
Al verlo partir.
Dicen que es Manuel su nombre**
Y que se lo llevan
Camino a til-til,
Que el gobernador no quiere
Ver por la cañada
Su porte gentil.
Dicen que en la guerra fue
El mejor y en la ciudad
Le llaman el guerrillero
De la libertad.
Sólo sé que ausente está,
Que le llevan los soldados,
Que amarrado a la montura
La tropa lo aleja de su general.
Sólo sé que el viento va
Jugueteando en sus cabellos
Y que el sol brilla en sus ojos
Cuando le conducen
Camino a til-til.
Dicen que era como un rayo
Cuando galopaba
Sobre su corcel
Y que al paso del jinete
Todos le decían
Por nombre: Manuel.
Yo no sé si volveré
A verle libre y gentil,
Sólo sé que sonreía
Camino a til-til.

Tonada de manuel rodríguez

  • 1.
    TONADA DE MANUELRODRÍGUEZ Señora dicen que donde, mi madre dicen, dijeron, el agua y el viento dicen que vieron al guerrillero. Señora dicen que donde, mi madre dicen, dijeron, el agua y el viento dicen que vieron al guerrillero. Puede ser un obispo puede y no puede puede ser sólo el viento sobre la nieve sobre la nieve, sí, madre no mires, que viene galopando Manuel Rodríguez. Ya viene el guerrillero por el estero. Saliendo de Melipilla corriendo por Talagante cruzando por San Fernando amaneciendo en Pomaíre. Saliendo de Melipilla corriendo por Talagante cruzando por San Fernando amaneciendo en Pomaíre. Pasando por Rancagua por San Rosendo, por Cauquenes, por Chena, por Nacimiento por Nacimiento, sí, desde Chiñigue, por todas partes viene Manuel Rodríguez, pásale este clavel vamos con él. Que se apaguen las guitarras que la Patria está de duelo. Nuestra tierra se obscurece. Mataron al guerrillero. Que se apaguen las guitarras que la Patria está de duelo. Nuestra tierra se obscurece. Mataron al guerrillero. En Til til lo mataron los asesinos, su espalda está sangrando sobre el camino sobre el camino, sí... Quién lo diría, el que era nuestra sangre nuestra alegría. La tierra está llorando. Vamos callando. La tierra está llorando. Vamos callando. Pablo Neruda
  • 2.
    El guerrillero dela libertad Manuel Rodríguez Erdoíza (1785-1818) Manuel Rodríguez es una figura legendaria en la historia chilena. Hombre acaudalado, abogado de profesión, diputado, capitán de ejército y Director Supremo. Pero ninguno de sus cargos le dio tanta fama como su trabajo clandestino durante el periodo de la Reconquista... Manuel Xavier Rodríguez y Erdoíza es una figura legendaria en la historia chilena. Hombre acaudalado, abogado de profesión, diputado, secretario de guerra, capitán de Ejército y Director Supremo. Pero ninguno de todos sus cargos oficiales le dieron tanta fama como su trabajo en la clandestinidad, durante el periodo de la Reconquista. En múltiples ocasiones cruzó la cordillera de los Andes trayendo y llevando mensajes secretos de José de San Martín y preparando el terreno en Santiago para la ofensiva del Ejército Libertador. Llegó a ser el hombre más buscado del reino. Su biografía está llena de escenas de aventuras en las que aparece burlando a sus perseguidores una y otra vez, disfrazado de fraile o de huaso, o desnudo en la noche escabulléndose por entre decenas de soldados talaveras y cruzando a nado el río Mataquito. No obstante lo anterior, su trabajo para la causa patriótica comenzó mucho antes de la Reconquista, luchando en las campañas del sur en 1813, exhortando al ejército y aplicando toda su locuacidad y persuasión en la prédica de los ideales independentistas entre las clases populares. Su relación con otros caudillos de la Independencia osciló entre la alianza más estrecha y el más profundo de los odios. Trabajó codo a codo con José Miguel Carrera, de quien había sido compañero durante la enseñanza primaria en el colegio Carolino, lo cual no impidió que Carrera lo enviara a la cárcel varias veces. Con Bernardo O'Higgins, su vínculo fue aún más complejo; Manuel Rodríguez era para él un personaje muy incomodo y detestado, pero a la vez, necesario para la causa patriótica. Manuel Rodríguez murió asesinado en Til-Til, cuando sólo contaba con treinta y tres años de edad. Su figura, romántica y popular, se convirtió en un mito que ha inspirado tanto a poetas y compositores chilenos, como a cineastas, constituyendo el tema de la primera película chilena El húsar de la muerte, de Pedro Sienna.
  • 3.
    EL APARECIDOdeVíctor Jara Abresendaspor los cerros, Deja su huella en el viento, El águila le da el vuelo Y lo cobija el silencio. Nuncase quejó delfrío, Nuncase quejó delsueño, El pobresiente su paso Y lo sigue como ciego. Correlé, correlé, correlá Por aquí, por allí, por allá, Correlé, correlé, correlá, Correléque te van a matar, Correlé, correlé, correlá. Su cabeza es rematada Por cuervoscon garra deoro Como lo ha crucificado La furiadel poderoso. Hijo de la rebeldía Lo siguen veinte más veinte, Porqueregala su vida Ellos le quieren dar muerte. EL CAUTIVO DE TIL-TIL de Patricio Manns Por unas pupilas claras Que entre muchos sables Viera relucir, Y esa risa que escondía No sé qué secretos,
  • 4.
    Y era paramí. Cuando altivo se marchó Entre gritos de alguacil Me dolió un presentimiento* Al verlo partir. Dicen que es Manuel su nombre** Y que se lo llevan Camino a til-til, Que el gobernador no quiere Ver por la cañada Su porte gentil. Dicen que en la guerra fue El mejor y en la ciudad Le llaman el guerrillero De la libertad. Sólo sé que ausente está, Que le llevan los soldados, Que amarrado a la montura La tropa lo aleja de su general. Sólo sé que el viento va Jugueteando en sus cabellos Y que el sol brilla en sus ojos Cuando le conducen Camino a til-til. Dicen que era como un rayo Cuando galopaba Sobre su corcel Y que al paso del jinete Todos le decían Por nombre: Manuel. Yo no sé si volveré A verle libre y gentil, Sólo sé que sonreía Camino a til-til.