El documento examina la importancia de las transiciones para los niños en un mundo en constante cambio, enfatizando que son esenciales para su adaptación y desarrollo en el siglo XXI. Se discuten diversos enfoques sobre cómo las investigaciones actuales pueden informar las políticas y prácticas relacionadas con las transiciones en la educación temprana. Además, se abordan las deficiencias en la implementación de programas que faciliten estas transiciones y la necesidad de un enfoque integral y sistemático.