El documento discute cómo la tecnología ha cambiado la enseñanza del español y la lectura y escritura a través de la historia. Argumenta que los profesores deben seguir innovando y aprendiendo nuevas herramientas tecnológicas para mantenerse al día y enseñar de manera efectiva. También explora cómo la llegada de la imprenta, la computadora y otras tecnologías han transformado la producción y comprensión de textos.