La tuberculosis genitourinaria es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis que se disemina al aparato urinario desde los pulmones. Causa lesiones como tuberculomas y granulomas que producen fibrosis y destrucción de tejidos. El diagnóstico se realiza mediante pruebas como examen de orina, prueba de tuberculina, radiografías y pielografía para evaluar la extensión de la enfermedad en los riñones, vejiga y tracto urinario. El tratamiento efectivo incluye antibióticos antituberculos