La relación jurídico-tributaria se define como el vínculo entre el Estado como acreedor tributario y los sujetos pasivos como deudores tributarios. El Estado, a través de entidades públicas, tiene el derecho de recaudar tributos de acuerdo a la ley, mientras que los contribuyentes están obligados a pagarlos. La relación surge cuando las actividades de los contribuyentes cumplen con los supuestos establecidos en la ley tributaria. Los principios tributarios incluyen la proporcionalidad, equidad, destinación al gasto público y