El capítulo 3 aborda cómo la informática puede ser un recurso estratégico para las empresas en un entorno competitivo en constante cambio, destacando la importancia de la eficiencia y efectividad en la atención al cliente. Se enfatiza que la transformación organizacional con tecnología debe estar alineada con las estrategias de negocio para lograr ventajas competitivas sostenibles. Además, se menciona la necesidad de adaptarse a la globalización y a un contexto tecnológico que exige innovación y flexibilidad en las organizaciones.