El virus de Marburgo fue aislado por primera vez en 1967 en Marburgo, Alemania tras una epidemia entre personal de laboratorio que había estado en contacto con riñones de simios infectados. Se replica en el citoplasma de las células hospedadoras y causa una enfermedad hemorrágica aguda con periodo de incubación de 3 a 9 días y alta tasa de mortalidad. No existe un tratamiento específico, por lo que la terapia se limita a medidas de soporte y control de infecciones secundarias.