El documento explora la adaptación de extranjerismos en el idioma español, mostrando ejemplos de cómo palabras de otros idiomas se han castellanizado y se han integrado en el léxico cotidiano. Se clasifica la influencia de diferentes lenguas, como el inglés, francés y griego, y se discuten conceptos como barbarismos, neologismos y vicios de lenguaje. Se enfatiza la importancia de utilizar extranjerismos solo cuando no existe un término equivalente en español y se señala que el uso innecesario de ellos puede empobrecer la lengua.