Las personas se agrupan en organizaciones para alcanzar objetivos comunes. Sin embargo, a medida que las organizaciones crecen, los objetivos individuales de sus miembros tienden a alejarse de los objetivos organizacionales, lo que puede generar conflictos. Tanto las organizaciones como los individuos buscan lograr sus propios objetivos a través de la interacción, pero estos no siempre son compatibles.