Los eosinófilos son granulocitos derivados de la médula ósea que contribuyen a las enfermedades alérgicas. Tienen un núcleo bilobulado y gránulos que contienen proteínas como la peroxidasa del eosinófilo. Juegan un papel importante en la defensa contra parásitos mediante la liberación de sustancias helmintotóxicas de sus gránulos.