La teoría general de sistemas surge de la necesidad de integrar las diferentes ramas científicas en modelos universales. Estudia cada sistema de forma global, considerando los elementos que lo componen y su orientación hacia un objetivo general. La familia puede considerarse como un sistema abierto compuesto por subsistemas jerarquizados e interrelacionados que se ven afectados por retroalimentación y pueden alcanzar resultados similares de diferentes formas.