Los abscesos cerebrales son procesos supurativos localizados dentro del cerebro, generalmente asociados a focos de infección contiguos. Los síntomas incluyen cefalea, fiebre y déficits neurológicos focales. El tratamiento consiste en controlar el foco infeccioso, tratar el edema cerebral y administrar antibióticos que crucen la barrera hematoencefálica como penicilina y metronidazol. El drenaje quirúrgico puede ser necesario para abscesos grandes.