La alopecia areata es una dermatosis caracterizada por la pérdida parcial o total de cabello, afectando alrededor del 1% de la población, con causas aún desconocidas y diversos tipos de presentación. La tricotilomanía, un trastorno de control de impulsos, implica la pérdida autoinducida del cabello, principalmente en niños, y se relaciona con síntomas de depresión y ansiedad. Ambos trastornos requieren tratamientos específicos que incluyen corticoesteroides, psicoterapia y medicamentos como clomipramina.