La psoriasis es una enfermedad crónica caracterizada por placas eritemato-escamosas en la piel, afectando a hombres y mujeres de todas las edades, con mayor incidencia en adultos jóvenes. Su etiología es compleja, involucrando factores genéticos, metabólicos, psicosomáticos, infecciosos y autoinmunes, y puede presentar complicaciones como artritis psoriásica y eritrodermia. El tratamiento incluye terapias sistémicas, biológicas y tópicas, aunque no existe una cura definitiva y los pacientes deben ser informados sobre la naturaleza crónica de la enfermedad.