Este enfoque tradicional del currículo se desarrolló a principios del siglo XX y se centra en un enfoque técnico y científico. Autores clave como Ralph Tyler y Hilda Taba destacan la importancia de definir objetivos educativos claros basados en los estudiantes, la sociedad y los contenidos, y utilizar métodos como experiencias de aprendizaje y evaluaciones para verificar si se alcanzan dichos objetivos.