El autismo, descrito originalmente por Leo Kanner, se caracteriza por dificultades en la comunicación, interacción social y comportamientos repetitivos. La etiología del trastorno del espectro autista es compleja y puede incluir factores genéticos y neurobiológicos, siendo su incidencia notablemente mayor en la actualidad. El tratamiento incluye psicofármacos y terapias específicas, con un pronóstico variable según el desarrollo del lenguaje y la presencia de otros trastornos.