El autoconcepto es la percepción que tiene una persona de sí misma, que se forma desde la infancia y evoluciona a lo largo de la vida, influyendo en su autoestima y desarrollo personal. Un autoconcepto positivo puede potenciar las capacidades individuales y motivar la autorrealización, mientras que el autoconcepto negativo, especialmente en mujeres, se ve afectado por la socialización y estereotipos. La autoestima, que varía en niveles, es crucial para la aceptación y respeto personal, y puede ser influenciada por las expectativas de quienes nos rodean.