El documento habla sobre la autoestima, definiéndola como la percepción evaluativa de sí mismo. Explica que una buena autoestima es tener confianza en uno mismo y aceptarse, mientras que una mala autoestima es no aceptarse y criticarse constantemente. Las consecuencias de una buena autoestima incluyen ser más feliz y lograr metas, mientras que las de una mala autoestima son la depresión, trastornos alimenticios como la bulimia y la anorexia, y sentirse menos seguro.