El documento describe los conceptos de buena y mala práctica médica. La buena práctica médica implica acciones realizadas por los médicos para el bienestar de los pacientes basadas en conocimientos científicos. La mala práctica médica incluye negligencia, imprudencia, impericia e incumplimiento de normas que pueden causar daño a los pacientes. Los médicos son responsables legal y éticamente por sus acciones y deben reparar cualquier daño causado.