La comida mexicana es una manifestación cultural rica en tradiciones que van más allá de los platillos típicos, incluyendo rituales ancestrales. Este patrimonio culinario incluye ingredientes autóctonos como el chile y el maíz, y diferentes regiones presentan su propia variedad de platillos emblemáticos como mole, tamales y pan de muerto. La gastronomía también está entrelazada con celebraciones que honran a los ancestros y las deidades, reflejando una profunda conexión con la identidad cultural.