El consentimiento informado es un derecho esencial de los pacientes que implica su aceptación libre, voluntaria y consciente a intervenciones médicas, tras recibir información adecuada sobre riesgos y beneficios. A lo largo de la historia, diversos documentos y leyes han reconocido y regulado este derecho, enfatizando la autonomía del paciente y la obligación moral de los médicos de proporcionar información comprensible. Sin embargo, existen límites y situaciones donde el consentimiento puede no ser factible, como en casos de urgencia o incompetencia del paciente.