El control estadístico de procesos surgió en los años 20 gracias al trabajo de Walter Shewhart en Bell Labs. En ese entonces, la calidad se evaluaba principalmente a través de inspección y los productos defectuosos se reprocesaban o desechaban. La variabilidad en los procesos es inevitable y afecta la calidad del producto, por lo que es importante controlarla y entender sus causas. Los índices de capacidad miden qué tan capaz es un proceso de cumplir con las especificaciones mediante la comparación de la variabilidad natural del proceso