Las glándulas suprarrenales producen corticosteroides como el cortisol que regulan las respuestas al estrés y la inflamación. Los corticosteroides afectan el metabolismo de hidratos de carbono, proteínas y lípidos, y la retención de sodio y agua. Se usan para tratar enfermedades autoinmunes, alérgicas y respiratorias debido a sus efectos antiinflamatorios e inmunosupresores.