La danza árabe combina elementos de Oriente Medio y el norte de África, aunque sus orígenes exactos son debatidos. Se caracteriza por movimientos suaves y fluidos del cuerpo, enfatizando caderas, vientre, pecho y brazos. Los movimientos simbolizan conceptos naturales y expresan emociones. La danza ha evolucionado de ser tradicionalmente folclórica e improvisada a incluir coreografías.