Los estudiantes aprenden a compartir anécdotas de forma oral siguiendo un orden lógico. Primero, el maestro cuenta una anécdota personal como ejemplo. Luego, los estudiantes organizan y comparten sus propias anécdotas, enfocándose en el inicio, desarrollo y final de cada historia. Finalmente, evalúan su capacidad para expresar ideas de manera clara y ordenada al compartir anécdotas.