La educación preescolar es fundamental pero en Chile solo asisten el 50% de los niños, especialmente los más pobres. Se le destinan pocos recursos, solo el 10% del gasto público. La educación básica tiene cobertura universal pero los resultados son deficientes internacionalmente. La educación media ha aumentado su cobertura al 87% pero existe deserción y brechas socioeconómicas. La educación superior también muestra desigualdades en el acceso.