El árbol de problemas es una técnica participativa que ayuda a identificar y organizar causas y efectos de un problema central. Se estructura con un tronco (problema), raíces (causas) y copa (efectos), permitiendo la construcción de un modelo causal para proyectos. La metodología incluye la formulación del problema, identificación de efectos y causas, y la verificación de la interrelación entre estos.