El currículo de Celestine Freinet se basaba en una escuela cooperativa y popular vinculada a la realidad social. Freinet introdujo innovaciones como la clase-paseo y la imprenta escolar. Consideraba al niño como un ser activo y que el aprendizaje se da a través de la experiencia. El papel del maestro era ser un guía consistente que enriqueciera los aprendizajes del niño. La evaluación se enfocaba en la autoevaluación para que el niño conociera su progreso.