El parto se divide en cuatro fases: preparto, dilatación, nacimiento y alumbramiento. Durante el preparto, la madre experimenta contracciones leves y cambios físicos, mientras que la dilatación consiste en dos etapas con contracciones cada vez más dolorosas que preparan el cuerpo para el nacimiento. El nacimiento del bebé ocurre en un periodo que varía entre 1 y 3 horas, seguido por el alumbramiento, que implica la expulsión de la placenta, completando así el proceso.