La época de la Contrarreforma se caracterizó por tres movimientos principales: la Reforma protestante, que buscó purificar la Iglesia católica de abusos; la Contrarreforma católica, que fortaleció la doctrina a través del Concilio de Trento y los jesuitas; y el Renacimiento humanista. En España, la arquitectura evolucionó de un estilo plateresco decorativo al purismo clásico y al austero estilo herreriano. Las artes promovieron temas religiosos a través de