El yodo, elemento químico de número atómico 53 del grupo de los halógenos, fue descubierto en 1811 por Bernard Courtois al extraerlo de algas marinas. Este halógeno es fundamental en la dieta humana, encontrándose en pescados, mariscos, algas y productos lácteos, y su deficiencia puede causar problemas de salud como hipotiroidismo y bocio. Además, el yodo regula la producción hormonal y previene problemas durante el embarazo.