El documento discute las teorías socioepistemológicas sobre la enseñanza de las matemáticas y su relación con la reproducción social. Señala que el aprendizaje de matemáticas tiene altos índices de fracaso y repetición, especialmente entre estudiantes indígenas y de zonas rurales. Plantea la necesidad de reexaminar los paradigmas de enseñanza y hacer redefiniciones ontológicas que reconozcan la construcción social del conocimiento matemático.