Este documento presenta el caso clínico de una mujer de 29 años diagnosticada con esclerosis sistémica. Inicialmente se sospechó artritis reumatoide u otras enfermedades autoinmunes, pero finalmente se diagnosticó esclerosis sistémica debido al desarrollo de esclerodactilia, esclerosis en la cara y extremidades, y hallazgos en la capilaroscopia. La paciente presenta afectación cutánea, pulmonar, articular y muscular, y se encuentra en tratamiento con varios fármacos.