La escuela clásica se refiere a las doctrinas jurídico-penales que existían antes del positivismo criminológico italiano en el siglo XIX. Partía de una visión ideal del ser humano y basaba sus fundamentos filosóficos en el derecho natural. Se caracterizaba por utilizar un método deductivo y ver al delito como un ente jurídico, a diferencia de la escuela positiva que lo ve como un fenómeno fáctico. Sus postulados fundamentales incluían el respeto al principio de legalidad y que la pena es la