El documento examina la importancia de los lóbulos frontales en la regulación de procesos psicológicos y la flexibilidad mental, que permite cambiar estrategias basadas en nuevas evaluaciones y condiciones. Se introduce el concepto de Entornos Personales de Aprendizaje (PLE), enfatizando el uso de tecnologías de información y comunicación para fomentar aprendizajes significativos y personalizados. Además, se analiza cómo estos entornos pueden integrar aspectos pedagógicos y tecnológicos, promoviendo un aprendizaje autónomo y continuo.