El documento critica las limitaciones de los modelos tradicionales para explicar la organización escolar. Argumenta que estos modelos se basan en enfoques estadísticos y jerárquicos que no capturan la dinámica y evolución de cada escuela. También sugiere que se necesitan enfoques alternativos como investigaciones etnográficas y el estudio de la organización escolar desde una perspectiva externa para comprender mejor los procesos organizativos particulares de cada institución educativa.